Radiografía de la Ingeniería Informática en Colombia (I)

Fuente: Telegeography
Fuente: Telegeography

En un artículo publicado recientemente en el portal Quartz [1] encontré un análisis de la actual crisis de las bolsas de valores internacionales o Lunes Negro. Allí se compara este hecho con el día después de una fiesta pasada por tragos adonde todos los países fueron invitados. El mensaje consistía en culpar de la resaca del día siguiente a los borrachos de la fiesta y no a los proveedores del licor, análisis con el que estoy de acuerdo.

La borrachera en este caso es el déficit comercial de los países quienes, en una política de libre comercio frente a los proveedores de licor, sufrieron de mayores importaciones que de exportaciones, afectando así su economía interna por el déficit fiscal y endeudamiento externo. Esto sin contar con los efectos de la revaluación de la divisa norteamericana particularmente en el caso de Colombia. A esto es a lo que los gobernantes han sometido a los países, y bien podríamos decir que estos reciben una recompensa de aquellos por someterlos a un exceso de copas. [2]

Pero hay una diferencia entre los borrachos que se excedieron en trago fino con los pasados en licor barato, y es que unos financian su alcoholismo con mercancías de alto valor agregado mientras los otros hacen lo contrario. [3] Los de menor valor agregado en este caso podrían ser los latinoamericanos que suministran al dueño del bar, por ejemplo, implementos de aseo. Naturalmente que este no le interesan estos implementos cuando se le ha agotado el alcohol, luego deja de comprarlos a cambio de mayor licor para la próxima fiesta.

En este caso los países latinoamericanos, para lograr venderle al dueño del bar sus productos, podrían disminuir los precios de estos, so pena de recibir menores ingresos. Efectivamente eso es lo que ha pasado con los commodities que son los principales productos de exportación de este continente. Colombia en particular sufre un doble problema en esta fiesta: uno es el hecho de ser alcohólico y el otro es no tener como financiar sus borracheras. No es exagerado para los que hemos conocido adictos al alcohol, que por este vicio han arruinado su hogar.

Con base en este escenario, al cual se le podrían añadir más situaciones, planteo la necesidad de afrontar este doble problema. Recibir un tratamiento contra el alcoholismo y empezar a recibir ingresos de otras fuentes con mayor valor agregado, son dos retos que busco plantear con este análisis sobre la política tecnológica.

Actualmente considero que la política tecnológica de Colombia está direccionada por la misma que determina la economía nacional, y es la dependencia de otros países. Nuestro país fundamentalmente no produce nada en este sector, y encaminados en eso, estamos sometidos a las determinaciones de las empresas y los Estados en esta materia, en términos legales, técnicos y económicos. [4]

Es el caso del espionaje denunciado por Edward Snowden, quien como ex funcionario de la Agencia Nacional de Seguridad de los EE. UU., señala que la mayoría de las comunicaciones está interceptada por este país. De igual manera lo asevera el fundador de Wikileaks, Julian Assange. [5] Esto es posible gracias a que estos países suministran la tecnología de comunicaciones, son propietarios de los protocolos, y están protegidos legalmente para ocultar su diseño.

Otro caso es el de la conocida Ley Lleras, que no fue otra cosa que el trámite en el Congreso colombiano para ajustar las leyes a las normas establecidas en el Tratado de Libre Comercio. Como se habían adelantado durante varios años en la Organización Mundial de Propiedad Intelectual normas para definir las patentes en esta materia, fueron incorporados en el TLC con el país norteamericano, y están elaboradas con los intereses de las empresas más grandes de tecnología. [6] [7]

Lo anterior fue una motivación para abordar el tema de la dependencia tecnológica y sus consecuencias para un país como Colombia. En siguientes publicaciones abordaré en detalle una propuesta general para revertir esta situación, la cual no busca ser una verdad revelada, sino el establecimiento de un esquema de trabajo. Me enfocaré en la carrera de Ingeniería de Sistemas, sin olvidar el papel de otras ingenierías como la Electrónica o la Eléctrica. La necesidad es ofrecer una respuesta a la crisis existencial de esta profesión dentro de este proyecto nacional.

[1] http://qz.com/486727/dont-blame-china-for-black-monday/

[2] http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/la-crisis-de-la-confianza-inversionista-aurelio-suarez-montoya-columnista-el-tiempo/14569285

[3] http://www.elespectador.com/opinion/politicas-industrial-y-agricola

[4] http://www.fcbosque.org/activistas-tecnologicos-de-colombia-opinan/item/118-neoliberalismo-en-colombia-la-via-hacia-la-dependencia-tecnologica.html

[5] http://www.elmostrador.cl/cultura/2015/07/07/julian-assange-en-exclusiva-google-y-facebook-estan-en-el-negocio-de-ser-como-una-agencia-de-espionaje/

[6] http://deslinde.co/la-proteccion-de-los-datos-de-prueba-un-caso-tipico-de-la-negociacion-con-estados-unidos/

[7] http://www.economist.com/node/21660559

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